Queridos lectores,
esta vez escribiré sobre mi progreso, profundo e intenso, en los estudios de la Química Teórica y Computacional durante mi periodo de becario y colaborador en el Instituto de Química Computacional i Catàlisi (Universitat de Girona, España). Fue una etapa de intensa investigación fundamental que intente aprovechar las oportunidades que me brindaban las becas y la colaboración en el Instituto. Durante el desarrollo de las investigaciones me dedique, en el sentido más estricto de las palabras, en cuerpo y alma, a los buenos resultados en los estudios, y en definitiva ese progreso tuvo resultados muy experanzadores que fueron causa y efecto al mismo tiempo. Las causas básicas fueron que, a mi temprana edad, me supe sumergir en investigaciones complejas con mi supervisor. Los primeros trabajos publicados bajo la supervisión del Dr.A.A. Voityuk, fueron motivos de distinciones que me honran como estudiante de Licenciatura en su momento. Los efectos de la intensa investigación de sistemas biológicos supieron provocar un debacle en mi vida, como nunca sucedió. Esos sucesos lograron redifinir el concepto de prioridad para mi: era mi vida en pareja o volcarme a la investigación fundamental en cuerpo y alma. La verdad es que no supe darme cuenta sobre la importancia del ser humano en sociedad y su esencial importancia en el transcurrir del tiempo. ¿Perdí el tiempo algunos podrán pensar?
Mi vida supo dar una vuelta de hoja al conocer personas maravillosas, tanto científicos, tecnològos y buenos amigos del área, que supieron sopesar el vacío que en su momento insumió la ciencia y la tecnología. La ciencia puede más que el mismo ser humano, aislando al científico de su elemental condición humana. Al parecer puede incluso mucho más y la tecnología ayuda a ese aislamiento que puede provocar fragmentaciones en el científico y su condición humana. La humanidad se pierde, sin lugar a dudas, si su humana condición puede perderse entre las nuevas tecnologías que puedan desarrollarse. Mi humilde punto de vistas se basa en la evidencia y la observación de hechos cotidianos que pueden fundamentar la sustancia de la causa. La humanidad ha llegado a un punto que la vida del científico y la tecnología han logrado convivir y desarrollar, en base a la inteligencia humana, técnicas muy sofisticadas para el aprovechamiento de la sociedad. La vida en sociedades es un hecho muy histórico e incluso prehistórico, ya el lenguaje se suma a la vida del ser humano en la sociedad. Desde la evolución del ser humano el lenguaje, para comunicarnos y desarrollar nuestra vida en paz, ha sido esencial para el desarrollo de la vida de la humanidad.
Mi vida supo dar una vuelta de hoja al darme cuenta de que no perdí el tiempo viviendo y disfrutando de los estudios, pero si no pude darme cuenta del amor hacia una persona querida o de una persona cercana. Fueron experiencias que no supe percibir, humanamente, ya que mi corazón supo distanciarse de lo importante: las personas. Las personas son fundamentalmente, la base del desarrollo de la sociedad en su conjunto, y en ellas debemos confiar nuestro futuro, tanto científicos y políticos.



